¿Qué es la vacuna difteria y cuánto dura? ¡Atención!

0
13
que es la vacuna difteria
Foto/fuente: Pixabay.com

La vacuna difteria fue inventada por el bacteriólogo alemán Emil von Behring, con el fin de luchar contra esta enfermedad y actualmente se elabora en muchos países.

La difteria es una infección aguda altamente contagiosa que se produce por la incubación de una bacteria llamada Corynebacterium diphtheriae y por sus toxinas. Ésta termina afectando las vías respiratorias, incluyendo nariz y garganta de quienes se contagian. Toda la afección va acompañada de fiebre, dificultad para respirar y dolores en los órganos que forman el sistema respiratorio y dañan la salud. Estos síntomas se manifiestan, por lo general, entre 2 o 5 días después de su exposición.

Con respecto al diagnóstico clínico de la difteria, es caracterizado por la presencia de una membrana gris que invade la garganta hasta ocasionar la obstrucción de las vías respiratorias. Siempre será recomendable someterse a un análisis para determinar que se trate de la difteria, para comenzar con el tratamiento enseguida y/o proceder a la vacunación.

Se contagia a través de las gotitas o partículas respiratorias que puede llegar a expulsar la persona afectada cuando habla, tose o estornuda. Para prevenirla, es necesario administrar una dosis de vacuna durante la niñez.

Es importante acotar que también el tratamiento se puede acompañar con la administración de un antibiótico que se encarga de eliminar por completo la bacteria que produce la enfermedad y evitando también que se pueda contagiar a otras personas.

La vacuna difteria o antidiftérica

El toxoide diftérico consiste en un cultivo no activo con la toxina que produce la bacteria, pero que no posee la toxicidad propia de ella. Una vez que la vacuna difteria es administrada no se puede desarrollar la enfermedad y mantiene una gran capacidad para estimular la producción de anticuerpos contra la difteria.

La potencia de este toxoide es medida por las UI (unidades internacionales) que son determinadas por la cantidad de antitoxina neutralizante presente en cobayas que previamente han sido inmunizados. Según la OMS, la potencia que se debe utilizar en niños debe ser mayor a 30 UI por cada dosis. Los niños que son mayores a los 7 años y los adultos deben ser vacunados con una de menor potencia.

Aunque la potencia es menor, de igual forma minimiza su reactogenicidad en el lugar donde se administra la inyección de la vacuna difteria, siendo suficiente para estimular los anticuerpos a los niños mayores y adultos.

Tanto los pequeños como los adultos deben administrarse la dosis de este antidiftérico, siendo la de los mayores una que está asociada a la del tétanos. Se administra mediante una inyección vía intramuscular en base a la edad. Puede ser en el brazo o en el muslo, el mismo día en el que se haya administrado otras vacunas.

En la Organización Mundial de la Salud, apuntan que los bebés deben vacunarse contra la difteria con una ronda de tres dosis que pueden ser administradas en su primer año de vida. Más adelante, en la niñez y en la adolescencia, tendrán que someterse a tres dosis más.

Efectos adversos de la vacuna difteria

Son muy poco comunes las reacciones adversas que puede tener esta vacuna difteria; de hecho, son leves y esto sucede porque, por lo general, están combinadas con otros componentes que los ocasionan.

Los efectos negativos más frecuentes al colocarse la vacuna difteria suelen ser: fiebre, irritabilidad, hinchazón o enrojecimiento en la zona inyectada y hasta somnolencia en los días posteriores a su administración. En muy contados casos podrían presentarse alergias o alteraciones neurológicas. Mientras tanto, en los adultos si se administra repetidamente, podría generar ciertas reacciones locales como hinchazón en la zona en la que fue aplicada la inyección, producido por el tétano.

Lo más recomendable es que si la persona ha sufrido de alguna reacción alérgica muy grave con alguna de estas vacunas con anterioridad, no deba volver a administrarla, a fin de evitar que vuelva a suceder.

Fuente: vacunasAEP – OMS